Una pequeña tarjeta nace con una pregunta y un destino lejano. Viaja de mano en mano: a alguien que conoces o en quien confías, y a veces a un desconocido bien elegido. Quien la sostiene responde: unas líneas, una foto, un video corto. Escanéala, lee su historia, escribe tu capítulo, pásala. Sin app, no hace falta cuenta. Solo la tarjeta y tú.